jueves, 31 de enero de 2019

Fin de Año en Lisboa





  "Sobre siete colinas, que son otros tantos puntos
de observación desde donde disfrutar de magníficos panoramas,
se extiende la vasta, irregular y multicolor aglomeración de
casas que constituye Lisboa"
Fernando Pessoa

         
Mirador de Santa Luzia
Uno de los más bonitos miradores, de los muchos que ofrece Lisboa, es el de Santa Luzia, que nos muestra
una espectacular panorámica de los rojos tejados de la Alfama, el antiguo barrio de pescadores,
con la  impresionante iglesia de San Esteban y enfrente el estuario del Tajo.
 

Lisboa tiene una luz y un encanto especial como ciudad, nosotros ya la conocíamos y descubrirla  una vez más, engalanada de Navidad para celebrar la fiesta de Fin de año, ha sido una de las mejores decisiones que hemos podido tomar.

Desde hace varios años nos gusta celebrar la Nochevieja en diferentes capitales europeas y Lisboa ha sido una de nuestras mejores despedidas de año. La fiesta de fin de año es uno de sus puntos fuertes por los que ha apostado la ciudad. Durante 2 días la emblemática Plaça do Comercio se llena de música, de gente y de fiesta con un programa muy interesante que ameniza las últimas noches del año.

Lisboa es siempre una buena opción para acercarse a descubrirla, su ambiente cosmopolita con esa mezcla de decadencia consentida la convierte, sobre todo en estos últimos años, en una de las ciudades de moda en Europa. Lisboa ha cambiado mucho en los últimos diez años, pero también ha sabido conservar un estilo propio y no ha perdido esa marcada identidad que la hace especial, que crea tendencia.

Lisboa hay que tomarla con calma, hay que descubrirla desde los diferentes miradores que ofrecen vistas impresionantes, y hay que mirarla desde sus siete colinas y ver el grandísimo estuario que la abraza, para comprender lo que ha sido en el pasado Lisboa y lo que es ahora. Lisboa está situada en la margen derecha del grandísimo estuardo que forma el río Tajo, que se ensancha en su desembocadura hacia el Océano Atlántico, de orilla a orilla la cruzan dos fantásticos puentes que las unen, el puente 25 de Abril y el Vasco de Gama.

En los tres días que hemos pasado en Lisboa nos hemos dedicado a pasear, a recorrer los barrios con los famosos tranvías, a escuchar fado, a probar su sabrosa gastronomía , y sobre todo a disfrutar de sus maravillosos cafés y sus calles iluminadas de Navidad. El ambiente navideño lucía en todo su esplendor y es una ciudad muy acogedora para pasear, aunque subir las cuestas en alguno de los barrios son para no resistirse a los tranvías.

En un viaje de tres días os recomendaría no perderos: Alguno de los Miradores, visitar los barrios como El Chiado y Barrio Alto, La Baixa, La Alfama, Belém con la visita a la La Torre de Belém (Patrimonio mundial por la UNESCO) y el Monasterio de los Jerónimos, parando a tomar los famosos pasteis de Belém. Subir al Elevador de Santa Justa, pasear por la Plaza del Rossio y por la Plaza del Comercio, recorrer la calle Garret parando en el café "A Brasileira" y en la "Librería Bertrand", asomarse al río y contemplar alguno e sus puentes. Pero sobre todo disfrutar tranquilamente de una luminosa e inolvidable ciudad, ahh.. y degustar el Bacalao en todas sus variedades!!

El caudaloso río Tajo impresiona contemplarlo desde la zona alta de Lisboa, pero merece la pena
situarse en alguno de los miradores y darse cuenta de la situación tan estratégica que tiene la ciudad.

   "Perderse en la segunda esquina sin preguntar el camino, para encontrarse con sombrías callejas, callejones inquietantes y escaleras resbaladizas donde no faltan nunca flores en las ventanas, jaulas y canarios." 

 José Saramago

La calles empinadas, los tranvías, los coloridos edificios, los manises, la ropa tendida, los adoquines, etc...
callejeando descubres todo el encanto de una ciudad tocada por la luz, por una atmósfera mágica y decadente.

Perderse tranquilamente por las calles de Lisboa tiene el encanto de encontrarse de pronto con cafés, con pastelerías, con locales de fado, con pequeños restaurantes en alguna de sus callejuelas,  con librerías, ... y con edificios decadentes, con unas fachadas que atesoran un esmerado trabajo de artesanía, los colores de los azulejos que las decoran rememoran aquellos años de esplendor cuando una clase adinerada quería dejar su huella en la ciudad. Ahora muchas de esas fachadas necesitan de una rehabilitación pero conservan el estilo y la elegancia de lo que un día fueron.




El colorido de las fachadas son otro de los puntos fuertes  de la ciudad.

Calles estrechas, empinadas... y a lo lejos el Tajo.
"A Casa dos Bicos" el edificio es la sede de la Fundación José Saramago, que mantiene una exposición
permanente titulada "A Semente dos Frutos" sobre la vida y la obra del Premio Nobel con manuscritos,
libros, fotografías y otros documentos.

Muchos de los edificios que nos encontramos nos van contando su historia, sus orígenes, buscando información nos podemos hacer una idea de la importancia que tuvo esta ciudad en su pasado. Por ejemplo el edificio que ocupa la Fundación José Saramago es uno de ellos. Fue mandado construir en 1523 por el hijo del Virrey de la India, Brás de Albuquerque, con influencia en el Palacio de Ferrara en Italia. El edificio fue utilizado tanto por manos privadas como públicas, llegando incluso a ser en un momento concreto un almacén de bacalao. Ya en el siglo XX y después de una importante restauración albergó la Comisión de los Descubrimientos que recoge la historia y las actividades del largo periodo que los navegantes portugueses y sus viajes que marcaron un antes y un después en el  conocimiento del mundo tal y como lo conocemos.

Mural que está en una de sus paredes, donde se puede leer un libro y tomar un dulce acompañando al café.
La fórmula de café-librería es una buena opción para seguir manteniendo vivo el maravilloso momento
del encuentro de las letras con los aromas del delicioso y cálido café.

 
Caminar por Lisboa es pasear por su historia, es descubrir su arquitectura, sus edificios, sus comercios, sus gentes, su manera de entender la vida, sus cafés, su gastronomía, su cultura, sus escritores... y sus librerías.

En la calle Garret, 73 nos encontramos con la famosa "Livraría Bertrand", la más antigua de Lisboa y según pone en uno de sus carteles, la más antigua del mundo, en el año 2010 entraron a formar parte en el Libro Guinness de los Récords.

La librería Bertrand fue fundada en 1732 en el barrio del Chiado pero después del terremoto de 1755 que destruyó casi toda Lisboa, fue trasladada al lugar donde se encuentra ahora, en la calle Garret.

La librería es una de las preferidas de los lisboetas, en sus antiguas estanterías de madera guardan el mágico encanto de las historias vividas. En sus paredes cuelgan algunas fotos enmarcadas que nos cuentan los hechos que han ido sucediendo a través de su historia, lo que han ido presenciando sus paredes.

En el retrato dice:  Presenciamos
- Un terremoto, - una guerra civil, - nueve reyes, - un regicidio, - 16 presidentes, - 3 repúblicas, - 6 golpes de estado, -2 guerras mundiales, - la construcción de un muro... la caída del muro, - la unificación de Europa, -la entrada del euro... y tenemos libros para contarles sobre todo eso.

Una maravilla poder husmear entre sus estanterías y observar todo lo que sucede a su alrededor. Muchos no saben que en su interior se encuentra una cafetería donde poder saborear un delicioso y cálido café acompañado por algunas de sus tartas, mientras leemos nuestras compras o alguno de sus libros de las estanterías.

Fachada de la famosa Librería Bertrand


"A aquella hora la luz de Lisboa era blanca hacia el estuario y rosada sobre las colinas, los edificios decimonónicos parecían una oleografía con el Tajo surcado por una pléyade de embarcaciones. También de noche, la bellísima iluminación del castillo convierte el lugar en un enclave absolutamente mágico." 
                                                                        Antonio Tabucchi


Vista desde el Mirador de San Pedro Alcántara
Uno de los miradores con más ambiente porque se encuentra en un pequeño jardín del barrio de Alfama donde
los turistas y los vecinos se mezclan  con naturalidad, mientras hay gente leyendo en un banco, terrazas donde
tomar cervezas o refrescos,  grupos tocando música o jugando al ajedrez.



Los tranvías siempre presentes en las calles, el tranvía 28 es famoso porque hace un recorrido por los
 barrios más emblemáticos.

En el centro de la Plaza de Luis Chiado se encuentra iluminada la palabra LISBOA, es un punto de encuentro
y de fotos para todos los que pasan por allí.

Plaza de Luis Chiado, en el barrio Chiado.
Zona de gran concurrencia y con un gran ambiente festivo aún más en Navidad, rodeados de una bonita
iluminación y de un Papa Noel gigante son la atracción sobre todo de turistas.

Todas las calles del centro estaban iluminadas con diferentes motivos y todas muy  bonitas.

El  Teatro Nacional Doña María II construido 1842
El teatro se encuentra ubicado en la Plaza del Rossio que es el centro neurálgico de la ciudad, en la Baixa.
Toda la plaza se encuentra iluminada con un gusto exquisito y en el centro de la plaza un árbol de Navidad.

Vista de la Plaza de Don Pedro IV, conocida popularmente como la Plaza del Rossio.
La Plaza del Rossio es el centro de Lisboa, siempre se llega a ella desde cualquiera de la siete colinas.

Vista desde el Elevador de Santa Justa, al fondo el Castillo de San Jorge

Elevador de Santa Justa
La cálida iluminación, los adoquines y los adornos convierten a la ciudad en una mágica estampa navideña.

La Plaza del Comercio y el gran árbol de Navidad, supera los 50 mts de altura.
El árbol es espectacular y este año se podía entrar por dentro, en ocasiones había un cuarteto de músicos tocando.



El festival que organizan para despedir el año es muy especial, durante dos días hay montado un espectacular escenario y ofrecen conciertos por la noche gratuitamente en la Plaza.


La noche del 30 de diciembre nos encontramos con una orquesta sinfónica y un tenor y una soprano, nos pareció impresionante!! encontrarnos en un marco tan inigualable .. escuchando unas voces maravillosas... la verdad es que fue emocionante. Una experiencia para repetir.

La Plaza del Comercio es una de la plazas más bellas que he visto. Además situarte allí, en el centro, y contemplar su apertura al río Tajo, por momentos te hace imaginar el gran puerto que fue en el pasado, el gran puerto a las Indias, a América, como epicentro del comercio con el Nuevo Mundo. Lisboa llegó a ser uno de los puertos comerciales más importantes en el control de las rutas de las especies, de la seda y de infinidad de productos.

Ahora contemplamos una gran plaza reconstruida después del terremoto que sufrió Lisboa en el 1755. La plaza se construyó en donde estuvo el antiguo palacio real. Es una plaza con edificios porticados en color albero, con tres lados, uno de ellos abierta al sur, abierta al Tajo, que es la antigua puerta de Lisboa y por donde llegaban los barcos mercantes.

Un gran Arco Triunfal da via Augusta preside la maravillosa plaza. Fue construido para celebrar la reconstrucción de la ciudad después del terremoto. El Arco Triunfal nos da paso a una de las vías más importantes de la ciudad la Rua Augusta.

El gran escenario en la Plaza del Comercio.
La orquesta 
sinfónica preparándose para recibir a los tenores

El  día 31 de diciembre es el plato fuerte de la Nochevieja lisboeta. La mayoría se acercan a celebrarlo en la Plaza del Comercio donde el enorme reloj hace la cuenta atrás para despedir el año. También el Casino, en la zona del Parque de las Naciones, atrae a mucha gente por sus espectáculos gratuitos. En las dos zonas reina un ambiente relajado y festivo, además con el buen tiempo reinante invita a estar por la calle y festejar el último día del año.

En la Plaza del Comercio hay un cordón de seguridad para entrar, registran mochilas, bolsos y no dejan entrar botellas de ningún tipo, pero resultó rápido y fácil, no tuvimos que esperar mucho. La plaza es tan grande que en ningún momento nos encontramos agobiados.
Nos habían aconsejado situarnos en alguno de los laterales de la plaza y así tendríamos más libertad de movimientos, y tenían razón, porque para salir o entrar es más fácil por los laterales que por el arco central.

Empieza la cuenta atrás y .... disfrutamos de un espectaculo genial y un ambiente magnífico!!!



    
   
Un grandísimo espectaculo de Fuegos artificiales dan la bienvenida al Año Nuevo

Grupos locales amenizan el Ano Novo

Y después de una fantástica noche ya sólo nos queda disfrutar de un luminoso Año Nuevo para despedirnos de una Nochevieja inolvidable en Lisboa. Totalmente recomendable!!

El Año Nuevo lo empezamos con un buen desayuno en la Plaza del Comercio y luego un paseo por el río. El día se despertó con una luz espectacular que nos invitaba a volver a recorrer las principales plazas y calles del centro, después un pequeño aperitivo en una terraza para probar el jamón ibérico del Alentejo (presunto de porco preto) y un vino portugués, volvimos a la Plaza del Rossio, a pasear por sus alrededores y a disfrutar del ambiente. Aún siendo primero de año, y después de la fiesta de la noche anterior, el centro estaba lleno de gente y muy animado, la mayoría de restaurantes estaban abiertos y nos decidimos por sentarnos a degustar una vez más el famoso Bacalao y productos del mar, todo buenísimo.















Una de las fuentes del la Plaza del Rossio



7 comentarios:

  1. Qué entrada tan buena y tan práctica para mí que me voy a Lisboa dentro de unas pocas semanas. Voy a estar allí cuatro días y tengo pensado patearme la ciudad (la parte más emblemática), así que tus apuntes me vienen de lujo.
    Gracias por tan fantástico recorrido y por esa manera tan tuya de contar tus experiencias al viajar y al "sentir" una ciudad.
    Un beso muy grande.

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    1. Hola Paloma! Qué alegría que te sirva un poco para organizar o daros alguna idea para vuestro viaje, pasear es una opción que nos encanta a nosotros también para descubrir el palpitar de la ciudad.
      Muchas gracias por tu bonito comentario, por tu atención y por ayudarme en mis dudas sobre el blog, es un alivio poder consultar algo.
      Un abrazo muy muy grande y feliz semana.

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  2. Muy bonito Xus. Ese aire decadente me parece muy atractivo y me he recordado recorriendo esas callejuelas, con sus cuestas, sus tranvías y esas aceras tan únicas. Me ha gustado mucho recorrerlo de nuevo contigo especialmente en Navidad, estaba precioso.
    Besos

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    1. Hola Conxita, gracias por pasarte y comentar. Me parece que compartimos la misma mirada a Lisboa, me encanta ese aire decadente con esa personalidad tan marcada, pasear en Navidad ha sido muy bonito, estaba iluminada muy elegante y resaltaban sus calles adoquinadas con la tenue luz de las farolas, me sorprendió.
      Muchas gracias por acompañarme en el recorrido y por estar siempre pendiente, eres un sol.
      Un abrazo muy muy grande Conxita.

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  3. ¡Hola Xus! ¡Cuánto tiempo! Suelo pasearme menos por los blogs porque dispongo de menos tiempo, pero me ha encantado venir al tuyo y encontrame con ¡Lisboa!
    Estuve hace lo menos doce años y ver las preciosas fotos que has puesto en el post me ha hecho rememorar aquel viaje que hice con cuatro amigas más.
    Fíjate hasta qué punto me ha gustado tu post que no descarto volver pero en fin de Año.
    Un abrazo muy fuerte.

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    1. ¡Hola Chelo!! ¡Qué alegría volver a conectar! A mí me pasa lo mismo, no dispongo de mucho tiempo y voy leyendo de vez en cuando los post, no sé ... pero la vida nos lleva... jejeje.
      Me alegro que te haya recordado muchas cosas este viaje a Lisboa, la verdad es que yo también la encontré cambiada a LIsboa y me volvió a enamorar, por eso se refleja en las fotos.
      Nos encantó la nochevieja en la ciudad de Lisboa y desde luego te lo recomiendo.
      Muchas gracias por tu comentario tan cariñoso Chelo y un abrazo muy grande.

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