lunes, 2 de febrero de 2015

La Costa Amalfitana. Positano


Positano.

Recorrer la carretera, de unos 48 vertiginosos kilómetros, que tiene una de las costas más bellas del Mediterráneo, puede hacernos dudar si hacerlo conduciendo nuestro coche alquilado o en el autobús que recorre la costiera, sobre todo en verano, por la estrechez de las carreteras, por los acantilados y por el tráfico, otra opción es acceder a ella en alguno de los numerosos barcos que diariamente la recorren, pero atreverse a recorrerla a nosotros nos apetecía mucho, influenciados quizás por tantas y tantas lecturas, consejos y comentarios, como la del Premio Nobel de Literatura André Gide, que después de recorrerla en coche, escribió en El Inmoralista : "No hay nada más bello en esta tierra".

La costa amalfitana, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en los años noventa, se extiende entre los pueblos de Positano hasta Vietri sul Mare, una consecución de pueblos encaramados en la montaña mirando al mar, protegidos en pequeñas bahías, en los recodos, como Positano, que nos parece desde lejos, un gran anfiteatro dejándose caer hacía el puerto.
Vista de la carretera que recorre la costa
Al fondo el archipiélago de Li Galli
  Las Islas de Li Galli o Le Sirenuse está formado por tres islas principales, Gallo Lungo, Gallo dei Briganti y La Rotonda que es casí circular, hay una pequeña isla en cuarto lugar, más cerca de la orilla, Isca
Una de las panorámicas que aparecen desde un rincón de la carretera

Para recorrer las carreteras de la costa amalfitana os aconsejo que lo toméis con calma, con un poco de tiempo y tranquilidad, pues, en cada rincón, en cada curva, cada acantilado, se esconde una imagen distinta, aunque pueda parecer una consecución de curvas, acantilados, mar, islas, pinos y bosque mediterráneo, no siempre es así,  también esconde una mirada personal, curiosa y apasionada que nos invita a descubrir un paisaje y un pasado lleno de historia, de riquezas y luchas de poder, de incursiones de piratas, berberiscos, comerciantes e imperios que convirtieron a ésta costa de ensueño en un refugio privilegiado. 


Vista de Positano y de la Spiaggia Grande desde Viale Positea





Las buganvillas, las fachadas pintadas de colores pastel, las empinadas y estrechas calles, las escaleras y unas vistas inmejorables del mar y del horizonte son una característica que nos define a Positano.                                                                                                   

Al llegar, lo primero es buscar un sitio para aparcar, es imposible moverse en coche por la ciudad, una primera opción que nos planteamos fue la de aparcar antes de llegar a Positano, en la carretera, antes de entrar, (vimos muchos coches aparcados en el arcén), pero nuestro consejo es que la opción de dejarlo arriba no es muy buena, queda muy lejos para poder recorrer bien Positano, vale la pena entrar en el pueblo y luego aparcar en alguna de las calles (en todas se paga, bastante caro) o bien en algún Parking de los que hay más céntricos y a la sombra, también se paga muy cara la hora, (unos 3,50 euros). Toda la costa es cara, pero Positano seguramente es de los sitios más caros de toda la zona, tanto los hoteles como la restauración o el simple aparcamiento.
Para descubrir Positano hay que estar en forma ;) todo el pueblo es una "CUESTA" para cualquier rincón que quieras ver tienes que subir o bajar por callejones estrechos y serpenteantes, con muchas escaleras (Nos cruzamos con algún personal que servían mercancías a los restaurantes y se les veía acalorados y fatigados), será el precio de estar encaramado en un lugar privilegiado en un recodo de la costa, entre la montaña y el mar.  Desde cualquier terraza hay unas vistas privilegiadas, puedes tomarte un aperitivo, un café o comer y contemplar la belleza del paisaje o asomarte y admirar la cúpula mayólica de la Iglesia de Santa María Assunta, en la cual se conserva un icono bizantino la Madonna negra, o pasear por la Piazza Flavio Gioia al salir de la iglesia. O acercarse a la Spiaggia Grande, una de las pocas de la costa amalfitana que cuenta con arena en vez de piedras, aunque es arena negra. Lo bonito es pasear y contemplar desde la playa la vista de Positano. A la derecha, mirando al mar, se encuentra La Marina, el pequeño puerto desde donde salen todas las excursiones en barco por la zona.   



En películas como "Bajo el sol de la Toscana" o en "Only you" podemos recrearnos recordando alguna de sus imágenes inolvidables paseando por algunos rincones de Positano, podemos asomarnos a las terrazas con el mismo glamour que vimos en Marisa Tomei o Diane Lane y enamorarnos perdidamente de nuestros Robert Downey jr. o Raoul Bova (jejeje) o simplemente dejarnos embriagar por el paisaje y la memoria. También nos podemos imaginar a Patricia Highsmith sentada en alguna terraza, rodeada de las alegres y coloristas buganvilias enredadas por todas partes y tomando un cappuccino, escribiendo o corrigiendo algún capítulo de "El talento de Mr. Ripley", con la mirada perdida... o acercarnos al "Albergo Le Sirenuse" (donde transcurre Only You) e imaginarnos a John Steinbeck, Tennesse Williams o Rudolf Nureyev asiduos visitantes apoyados en alguna de la terrazas degustando un gintonic... a todo esto hay que echarle un poco de imaginación y si somos capaces de añadir todos estos iconos cinematográficos y literarios, seguro que revalorizará nuestra mirada a Positano.                                                   
"Diane Lane y Raoul Bova en uno de los balcones de Positano en Bajo el sol de la Toscana".
                                                                                                                                                                 
Vale la pena ir bajando por cualquiera de las calles hacia el pequeño puerto, La Marina, que ejerce como punto neurálgico de la ciudad, desde allí se pueden contemplar las dos Torres de Defensa del s. XVI que vigilaban los ataques sarracenos, por toda la costa podemos encontrar torres de vigía o defensivas bastante bien conservadas, algunas de ellas rehabilitadas como viviendas.
Con estas imágenes nos despedimos de Positano, pues nuestra idea era descubrirla por encima, más bien "reconocerla" después de tantas veces como la habíamos imaginado y en una mañana pudimos hacerlo. 
"Positano te marca. Es un lugar de ensueño que no parece real mientras se está allí, pero que se hace real en la nostalgia cuando te has ido". 
               Harper's Bazaar (1953) . John Steinbeck                                                                                                                                            
Torre Trasita  en primer término y al fondo la Torre Clavel, entre ellas dos está la Playa del Fornillo
Torre Clavel que delimita y protege la Playa de Fornillo
Vista de Positano desde La Marina