martes, 21 de octubre de 2014

Capri


Capri, la seductora


Oh...Capri !! Oh Capri la seductora!! Qué tendrá? no sabría explicarlo, pero desde pequeña, siempre que oía su nombre me imaginaba un paisaje de ensueño, un mar azul intenso, vacaciones, pantalones y sandalias veraniegas,  música y bailes con luces de colores... fantaseaba no sé bien por qué, pero creo que, a más de uno le pasará lo mismo que a mi, porque en el imaginario colectivo, Capri provoca ensoñaciones de paisajes idílicos, de clima afrodisíaco, de exuberantes jardines mediterráneos, de perfumes cítricos y elegantes, de un mar azul como pocos, de refugio de artistas, de grutas fantásticas, de amores románticos y música, de poetas, de cine, de ciencia y botánica, de glamour,  etc... y efectivamente parece que es así, cuando la empiezas a conocer, la pequeña isla tiene un poco de todo lo dicho y más, ya desde la antigüedad, sedujo y cautivó a los que se acercaron a ella.

"Este flotante diamante en bruto ha sido el lugar de recreo favorito desde los tiempos del emperador Tiberio, quien lo convirtió en sede del gobierno en el año 26 después de Cristo." 


"XL: Después de haber recorrido la Campania y haber hecho la dedicación del Capitolio en Capua, como también la del templo de Augusto en Nola, que fue pretexto de su viaje, marchó a Capri, gustándole esta isla en gran manera, porque sólo era abordable por un lado y por muy estrecha entrada, haciéndola inaccesible por los otros escarpadas y altísimas rocas y el abismo de los mares..."
Vida de Tiberio, "Los doce Césares" por Cayo Suetonio Tranquilo

Los Farallones 
Mapa de la Isla de Capri en manises

La isla de Capri tiene unos 10 kilómetros cuadrados, con un paisaje espectacular, unas escarpadas costas, grutas e islotes que enmarcan a unos 17 km. de perímetro, que tiene al Monte Solano como el más alto accidente con 589 m. de altura. Una visita que recomiendan todos como imprescindible, sería la subida en tele-silla al Monte Solano, desde donde se divisa toda la isla y los islotes que salpican la bahía, donde se puede descansar tomando algún refresco y disfrutando de unas vistas impresionantes.

La seductora Capri ha ejercido como tal, atrayendo hacia sus costas, como lo hacían las míticas sirenas, y atrapando al viajero que se acerca a ella, con sus encantos y sus historias.


Vista panorámica desde una de las terrazas de Capri



"La Piazzetta"

Al llegar en ferry a Capri, enseguida te das cuenta de la cantidad de turismo que mueve esta pequeña isla mediterránea, aun siendo un día lluvioso, tuvimos que hacer cola en el tren cremallera, Funiculare, que te sube a la ciudad de Capri desde la Marina Grande. Nada más llegar, lo mejor es ir directamente a la Piazzetta (nombre popular) aunque en realidad es la Piazza Umberto I,  y acercarse a la pequeña oficina de turismo para coger información y tomarse un cappuccino o un limoncello, elaborados la mayoría artesanalmente con limones de Capri,  y relajadamente disfrutar del ambiente que se respira en el centro de la ciudad. También pasear por cualquiera de la pequeñas calles y tomarse algo en alguna de las muchas terrazas y cafeterías que rezuman encanto y estilo, nos ayudará a introducirnos en las muchas historias que guardan en su interior.


Nosotros, paseando por sus calles nos encontramos con el histórico "caffè Morgano", durante un tiempo llamado Zum Kater Hiddigeigei en honor a un famoso gato de una novela, esta cafetería fue todo un descubrimiento, pues mirando sus fotos e investigando un poco, nos enteramos que por un tiempo fue el corazón de la vida social de la isla en los siglos XIX y XX, y también un fiel embajador de los famosos vinos de Capri, que servían a todos sus clientes, tanto el vino blanco como el vino tinto son famosos por su especial bouquet, muy característico por el clima de la isla. De entre sus clientes más célebres estuvieron entre otros, el conde Zeppelin, Rilke, Wilde, Lenin, Gorki, Norman Douglas, Marguerite Yourcenar...y muchos otros.
Caffè Morgano

"... Nos sentamos por un momento bajo la pérgola a beber un vaso de vino blanco, luego nos dirigimos lentamente hacia Capri a lo largo del precioso camino admirando el panorama de la lozana montaña que se extendía a nuestro pies escribió Axel Munth recordando melancólico el sendero serpenteante entre su Villa San Michele de Anacapri y Capri que está todavía episódicamente diseñado a viñedos."

Vista de la serpenteante Via Krupp

Y por este maravilloso y serpenteante camino, la Via Krupp, que tan bien describe Axel Munth, se llega a los famosos Jardines de Augusto, conocidos por los jardines de Krupp hasta 1918, después de la I Guerra Mundial le cambiaron el nombre, poniéndole el de Augusto en honor al primer emperador romano. Son un auténtico y maravilloso jardín botánico con una gran variedad de especies vegetales y de gran belleza.

La Via Krupp fue un regalo a la isla del magnate del acero, F. Alfred Krupp en 1902. El magnate emprendió con éxito investigaciones de biología marina en las costas de Capri a parte de financiar la construcción de la Vía. Por esta vía, que tiene unas vistas fantásticas, Lenin paseaba dos veces al día mientras meditaba sobre estrategias, cuando en 1908 vivió en Capri durante un largo periodo, hospedado en la casa del escritor ruso Máximo Gorkij
Monumento a Lenin en los Jardines de Augusto
De sus estancias en Capri lo que más recordaba
era la belleza del mar, las partidas de ajedrez, y
las garrafas del vino blanco de Capri del que
era un gran bebedor.


Los Jardines de Augusto son una maravilla, la entrada sólo cuesta 1 euro y vale la pena recrearse por sus rincones y no perderse sus vistas, tiene una panorámica de la isla fantástica, con los Farallones, la Marina Piccola y la serpenteante Vía Krupp que merecen no dejar ni un solo rincón por fotografiar.
Manises y cerámicas que hablan de las plantas y de la naturaleza
Hay detalles por todo el jardín que nos hacen referencias al naturalismo y al arte, cerámicas con los nombres de plantas, esculturas en honor al mundo romano y un curioso reloj, La Meridiana di Capri, un reloj de sol que ayuda a recordar la grandeza de la isla durante el imperio romano, esta obra se inspira en el "Horologium" que Augusto hizo construir en Roma el 10 a.C en el Campo Marzio, dedicado al sol en homenaje al: "Maravilloso Sol de la Isla"

"sole meraviglioso dell'isola".   "INSULA SOLI DONUM DEDIT"

La inscripción que explica la construcción del Reloj de Sol


"Horologium"

El verde, el blanco, el mar, las nubes ... y a lo lejos las islas

¿A qué huele la isla?  Paseando hacia los jardines, en el camino nos encontramos con la respuesta "I Profumi di Capri".
Cartel en cerámica explicativo del Perfume


"La leyenda cuenta que en 1380 el prior de la Cartuja de San Giacomo sorprendido por la llegada a Capri de la Reina Jeanne D'Anjou, seleccionó para ella las flores silvestres perfumadas más bellas de la isla. El agua de maceración de esas flores adquirió una fragancia tan delicada y exquisita que el prior, con la ayuda de un alquimista, quiso reproducirla: así nació el primer perfume de Capri". "Garofilum Silvestre Caprese"

Entrada a la famosa tienda
http://www.carthusia.it/mondo-carthusia


Los aromas que evocan todas las fragancias de la elegante tienda que tienen en la Vía Camerelle, tienen en común que se siguen fabricando de forma artesanal y con plantas propias, en la pequeña fábrica Carthusia que se encuentra unos pocos pasos, en la Vía F. Serena, y son fragancias con toques de cítricos, de romero de Capri, florales, con aires mediterráneos

En 1948 un monje de la Cartuja encontró las formulas de las fragancias, pidió el permiso papal, y se las reveló a un químico de Piamonte que creó, en esos momentos, el laboratorio más pequeño del mundo, y le dio el nombre de Carthusia.



"Villa San Michele"

La pérgola tiene 37 columnas blancas que forman un punto panorámico único, ligeramente curvado, con vistas al golfo de Nápoles.
Entrar en Villa San Michele, la blanca creación del Dr. Axel Munthe, sería de las visitas que recomendaría como imprescindibles en Capri, la casa-museo es la única residencia privada de Capri en su estado original que está abierta al público.


Se encuentra en Anacapri, la segunda ciudad más importante de la isla, al pie del monte Barbarosa y es una verdadera maravilla poder pasear y contemplar sus jardines, donde a la belleza del paisaje se une la belleza de la arquitectura, el arte y la naturaleza con una conseguida armonía que consigue hechizar al visitante.


Desde uno de los balcones, a lo lejos el Vesubio.















Axel Munthe, 1857-1949, fue uno de esos ciudadanos suecos muy conocidos internacionalmente. Médico, escritor y humanista, pasó gran parte de su vida en el extranjero y adquirió fama como escritor, filántropo y amigo de los animales. A los 23 años se doctoró en París, donde se casó y abrió consulta. En el 1884 participó en una campaña de ayuda a la población de Nápoles que sufría una epidemia de cólera. Se trasladó a Roma ya convertido en un médico muy considerado.

Fue nombrado médico de cámara por la reina Victoria de Suecia, que siguió siendo su paciente hasta su muerte en 1930. Sus últimos años de vida los pasó como invitado del rey Gustavo V en el Palacio Real de Estocolmo.

Los contactos de Axel Munthe con Capri duraron 68 largos años. Antes de construir San Michele vivió en una antigua torre de defensa, llamada Torre Materita. Adquirió asimismo las ruinas del Castillo de Barbarossa, además de los terrenos adyacentes, con la intención de impedir la tradicional caza de aves de la zona.

En la actualidad el castillo es una estación ornitológica de Capri, que funciona como centro de investigación sobre aves migratorias. Está dirigido por ornitólogos suecos e italianos. También, según su deseo, una hermosa residencia episcopal del siglo XVIII, cercana a San Michele, sirve hoy de alojamiento y de lugar de trabajo para científicos y artistas suecos.

El paseo de los cipreses fue plantado bajo la luz de la luna, una noche de principios de siglo, con esquejes seleccionados del famoso jardín de la Villa d'Este en Tivoli. Como respuesta a su deseo de agua corriente en el jardín, un riachuelo artificial fluye junto a los árboles. 

La idea de construir la villa nació como una casa "abierta al sol y al viento y a las voces del mar, como un templo griego, y con luz, mucha luz por todas partes."

"la he construido de rodillas como un templo al sol, donde iba a buscar el conocimiento y la luz del dios luminoso que había adorado toda mi vida".


Toda la casa-museo es una maravilla, sus galerías de estatuas son famosas, sus detalles, inscripciones y conocimiento de la antigüedad nos muestra con una gran elegancia su amor por la belleza.

Los primeros escritos de Munthe son de los tiempos de la epidemia de cólera en Nápoles. Más tarde escribiría sobre sus experiencias en la Gran Guerra. Después tuvieron que pasar 30 años hasta que se decidiera a escribir "La Historia de San Michele" que fue un éxito mundial y fue traducido a 50 lenguas.

Vista panorámica desde la galería porticada que conduce a la Esfinge
"Cada otoño y primavera, miles de aves migratorias hacen escala en las laderas de la isla. Millones de lectores de La Historia de San Michele conocen el Monte de Barbarossa como el Monte de los Pájaros. Desde que Axel Munthe adquirió el monte y el castillo, las aves han encontrado aquí asilo, y el lugar ha cobrado interés para la investigación ornitológica europea. La estación Ornitológica de Capri existe desde 1956 y sus actividades son internacionalmente conocidas."


La Esfinge, una de las imágenes que más a menudo simboliza a Capri, dirige su rostro hacia una de las vistas más bellas de la isla.
La leyenda dice que acariciando los flancos de la esfinge se cumplen los deseos.



Ir conociendo la cantidad de personajes que han tenido relación con la isla es apasionante!! Podríamos leer una y mil historias e anécdotas de ellos y no terminaríamos de conocer a todos.

Desde Tiberio hasta los más glamourosos ricos y famosos de la actualidad, pero aparte de los que he nombrado como clientes del caffè Morgano, hay alguno que por su historia y por su relevancia, como Pablo Neruda, te conmueve cuando te acercas a él. Leer "Los versos del Capitán", que la escribió en su retiro en la isla con su amada Matilde Urrutia, consigue emocionarte.


"Toda la noche he dormido contigo junto al mar, en la isla.

Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,

entre el fuego y el agua".

El cine, la música, la literatura, el arte, las ciencias, la moda,  etc... no deja de sorprender con la cantidad de referencias que encontramos con un poco que busquemos, la cantidad de historias apasionantes que se han dado cita en esta pequeña isla. Investigando un poco se descubren infinidad de ellas.

Por ejemplo, de la historia de amor de Pablo Neruda, su paisano Antonio Skármeta hizo una obra memorable, luego llevada al cine y al teatro, "El cartero de Neruda".

También referencias a Rilke, a T.Adorno, a Alberto Moravia y a su esposa Elsa Morante, a Godard con su película "Le mepris" interpretada por una jovencísima Brigitte Bardot y rodada en los magníficos escenarios de la Casa Malaparte (su refugio) En el cine, seguro que os acordaréis de la famosa "Tu vuo fa l'americano" de 1960 donde una esplendida Sophia Loren canta en la película "Capri"


Y en "El talento de Mr. Ripley" que versionan también la canción del napolitano Renato Carosone.


Enumerar todos los atractivos que tiene la isla podía parecer como una guía, sería muy larga, así que prefiero poner el énfasis en las cosas que más me han podido impresionar y dejar que poco a poco os adentréis en la apasionante aventura de descubrirlas todas las que faltan aquí.

Un consejo, no dejaros llevar por la primera impresión de multitud de turistas y de tópicos, dejar reposar las sensaciones y buscar vuestra propia mirada personal, lo que más os interese descubrir y tomaros con tranquilidad la visita, seguro que os quedarán cosas por descubrir pero eso sería una buena excusa para volver.

Desde luego creo que se necesitarán varios días para poder recorrer muchos de los rincones que esconde Capri, en un día la visita se queda corta, pues el último ferry hacia la península sale a las 18,30 y a parte de que la impresión que nos llevaremos va a ser muy corta, tendremos que elegir entre las muchas opciones, como las rutas de naturaleza, que hay muchas, aparte de las visitas turísticas imprescindibles, y por supuesto nos perderemos el atardecer, que dicen que es una maravilla contemplarlo desde alguno de los acantilados.

Os dejo varios enlaces muy interesantes:
http://www.capritourism.com/es/landscape

Y cómo no?? una visita a la Grutta Azurra y contemplar el AZUL como en ningún otro lugar, sería imprescindible para hacernos una idea de la fascinación que ejerce en el visitante. Os dejo un paseo por las imágenes acompañado de la música de Peppino di Capri.

Y también os dejo una de las canciones francesas que se puso de moda en los años sesenta, en uno de los momentos en que Capri gozaba de fama mundial con todo el glamour de las celebrities, y ejercía como un símbolo del enamoramiento y de la pasión, ... y de que cuando algo se acaba, algo se rompe ... pero más tarde, algo puede comenzar de nuevo.


"Capri c'est fini et dire que c'était la ville de mon premier amour"


                                                    " Capri c'est fini". Hervé Villard





domingo, 12 de octubre de 2014

Moros i Cristians. El Campello.


El Desembarcament

"Moros en la costa"
Desde "La Penya" oteando el horizonte




Ver amanecer frente al mar es una de las experiencias más inolvidables y recomendables que podemos disfrutar... pero si a esto le añadimos un "desembarco" de los "Moros" en las playas levantinas con una muy bien lograda recreación, será una combinación que nos ayudará a hacer un viaje en el tiempo e imaginar las incursiones de las embarcaciones de la piratería berberisca y percibir como serían  los enfrentamientos en sus costas, frente a unos habitantes, que asustados, buscaban la protección y la defensa en los señores "Cristians". Las luchas, el desembarco, las antorchas, las jaímas, las huestes enfrentándose, los tambores, la arcabucería, el olor a pólvora.... y las marchas moras, consiguen que nos sintamos inmersos en el pasado, y que con la piel de gallina, no podamos distinguir sí es consecuencia del frío del amanecer o de la emoción que nos provoca.
Os dejo un recorrido con las imágenes que he tomado de los "Moros i Cristians 2014" para animaros a disfrutar de la experiencia .
Las antorchas, las velas, el fuego, todo ayuda a que el ambiente "se caliente" y lo vivamos con intensidad.
La expresión "hay moros en la costa" se hizo frecuente en todo el litoral, con independencia de que los ataques fueran de los que fueran y del color de la piel que tuvieran.








Mientras se acercan los barcos, y poco a poco el día va rompiendo, una buena opción es acompañar la espera con un buen chocolate caliente o café con leche y unos churros o porras espolvoreados con azúcar. En el paseo marítimo los bares y cafeterías ofrecen, desde la madrugada, sus reconfortantes desayunos.
Los disparos y ataques desde la playa se intensifican, intentan disuadir al enemigo
La batalla en la playa, con La Torre y el Puig Campana al fondo


Programa: http://www.festesdelcampello.cat/ca/actes_festers/actes.php?id=6
Desde "La Penya" los cañones defienden la costa
Amaneciendo y todo listo para defender la playa
Los enfrentamientos entre "Moros y Cristianos" son cuerpo a cuerpo
Los Capitanes se enfrentan a caballo
                                                                                                                                         



                             La Capitanía cristiana de Jaume I espera en la playa con todos sus estandartes y tropas.  
La defensa de La Torre se convierte en uno de los escenarios más emblemáticos.                                



La Torre de la Illeta fue construida entre los años 1554 y 1557, forma parte de un conjunto de torres defensivas, que a lo largo de la costa levantina sirvieron como baluartes de vigía que avisaban a los habitantes cercanos de los ataques de los piratas berberiscos que acosaban continuamente nuestras tierras.
http://es.wikipedia.org/wiki/Torre_de_la_Isleta                                                                            

La Capitanía Jaume I defienden el baluarte
Los embajadores inician el parlament

La Capitanía Mora conquista La Torre, y la "Media Luna" se despliega en sus muros
La Torre despierta Mora