lunes, 2 de marzo de 2015

La Costa Amalfitana. Ravello


Ravello, "L'infinito è qui" 


"uno de los lugares más románticos del mundo" 

Lord Grimthorpe


Otro de los paisajes por los que siempre suspiraba cuando caía en mis manos alguna fotografía de Ravello, era el "Terrazzo dell'infinito", me imaginaba asomada a una costa mítica y maravillosa desde una barandilla de vértigo, acompañada de esculturas clásicas, aromas y flores mirando el perfil de los acantilados, con un mar azul como pocos, y a lo lejos el horizonte, como tantos y tantos personajes...... que también se habían quedado totalmente fascinados contemplando el Infinito.


"Boccaccio habla de la Costiera Amalfitana como "una parte maravillosa de Italia... una costa...llena de pequeñas ciudades... de jardines y de fuentes... entre las cuales había una llamada Ravello".

"Ravelese es el protagonista de una de las más bellas novelas de el Decameron."


"Terrazzo dell'Infinito"

Llegamos a Ravello desde Amalfi a media tarde,  esta ciudad se encuentra situada a unos 300 mts. por encima del pueblo de Amalfi, por una carretera que asciende entre montañas pobladas de olivos, vides, limoneros, robles y pinos hasta la cima de una colina, entre dos valles, separados por el río Dragone. 

Por el camino, nos encontramos rodeados de pequeñas huertas, de villas de piedra y un paisaje mediterráneo que penetra por una garganta, que en otros tiempos era accesible sólo con animales de carga.

Villas y casas asomadas a los riscos                                      
Un paisaje rodeado de viñedos, olivares, limoneros y pequeños huertos que se descuelgan hasta llegar al mar.

La Piazza con il Duomo al fondo
La historia de Ravello se explica en parte por su privilegiada situación estratégica. Se encuentra en un enclave inaccesible, protegido, fértil y con buena visibilidad, por esta razón fue elegido ya por los nobles romanos hacia finales del siglo IV y siglo V, cuando el Imperio de occidente sufría ya el empuje de los bárbaros. 

Posteriormente en la Edad Media, con el auge y la prosperidad de la pequeña República de Amalfi, Ravello creció y se enriqueció, sobre todo por los intercambios comerciales con árabes y bizantinos por lo que, en algunos momentos viéndose rica y poderosa, intentó rebelarse y proclamar su propio Dogo.

Pero la historia de Ravello siguió paralela a la historia de Amalfi, su esplendor y su decadencia van de la mano, salvo por el hecho que marcó la diferencia, el momento en el que el compositor Richard Wagner, en mayo de 1880, llegó y encontró la inspiración para el acto segundo de su "Parsifal" en el "mágico jardín de Klingsor" en Villa Rúfulo - ("suponiendo que el propio paisaje no sea de por sí una sinfonía"), a partir de entonces la villa ejerció una poderosa atracción para artistas de cualquier género y creció su fama y su glamour.


La Catedral y la Torre tiene elementos árabe-normandos,  en su interior mosaicos bizantinos y una capilla renacentista 

Una de las razones que nos llevó a elegir Ravello para hospedarnos  (esta maravillosa ciudad os la recomiendo cien por cien)  fue asistir al Festival de Música que todos los años se celebra en verano en honor al compositor R.Wagner. Han conseguido que sea un referente artístico en todo el mundo, durante unos meses "Ravello Festival" logra que sea un atractivo destino tanto para melómanos como para amantes de otros tipos de música.


Nos hospedamos en el H. Graal, un pequeño lujo que valió la pena, la elección (después de mirar un montón) sobre todo la hicimos por su proximidad a Villa Rúfulo (en los jardines se celebraba el concierto) y estaba muy cerca, casi al lado, del hotel. El pueblo es pequeño y todo queda próximo.

El atardecer, desde la altura privilegiada que tiene Ravello, es uno de los momentos más inspiradores y relajantes que he vivido. Volvería sin pensarlo!!. Cuando vimos la piscina asomada como en una balconada a la costa, no pudimos resistirnos, un baño relajante, un libro.. y una tumbona...para que más...

Una cena ligera en la Piazza Vescovado y dispuestos a una elegante e inolvidable velada.


Vista desde el Belvedere en el Festival

La actuación de Chrysta Bell (musa de David Lynch) fue una puesta en escena ecléctica y sensual, con una música que mezcla sonidos del blues, un descubrimiento que nos gustó mucho. 



Después del concierto, nos acercamos a la Piazza, frente al Duomo, para tomarnos una copa. Terminamos tomándonos un cappuccino en una terraza. El ambiente de la Piazza era encantador, se debatía entre el glamour de los trajes de los asistentes al concierto y los padres o abuelos con niños jugando en medio de la plaza, como cualquier pueblo de veraneo.


Amaneciendo entre las montañas y el mar
Tanta emoción junta consiguió que durmieramos poco, y al amanecer, salimos a hacer fotos por los alrededores. El paisaje del interior, mirando hacia las montañas, es tan espectacular como la costa, es un espectáculo natural que consigue embriagarte.

Amaneciendo, desde la terraza de la habitación




Bien temprano, tomamos  el desayuno en el salón ( mirador) del hotel y nos recargó las pilas para acercarnos a Villa Cimbrone donde, tantas y tantas veces había soñado asomarme a la Terraza del Infinito. Al ser tan temprano, nos encontramos que tan sólo había un visitante y nosotros... una gozada!!! Y el visitante era un japonés encantador que viajaba solo, un apasionado de la fotografía que se encontraba haciendo un recorrido por algunas zonas de Italia. Compartimos experiencias y nos hicimos fotos mutuamente, una suerte para ambos encontrarnos, porque supimos respetar la intimidad del momento, ayudarnos y conseguir tener una visión solitaria paseando por los jardines y la Terraza.




"Villa Cimbrone es como una ciudad dentro de la ciudad. Las ruinas de un convento del siglo XI fueron convertidas por lord Grimthorpe, en 1904, en uno de los lugares más románticos del mundo. Aquí amontonó estatuas y obras de arte, esparcidas en jardines y bosquetes (...) El arbóreo Viale de l'Inmenso conduce a la llamada Terraza dell'Infinito: un balcón alucinante embellecido con bustos clásicos y que Gore Vidal calificó como "el más hermoso panorama del mundo"


Desde el Mirador, en lo más alto del acantilado, se domina la costa hasta Punta Licosa y la llanura de Paestum





















Vista de los jardines con el hotel al fondo

Desde la "Terraza"  con una vista al infinito...

También Villa Cimbrone, como en muchos rincones de la Costa Amalfitana,
 fue el refugio y la inspiración de intelectuales y artistas, como los del grupo de Bloomsbury (Virginia Wolf, Forster, Elliot, Lawrence...). También fue el nido de amor de Greta Garbo y el músico L. Stokovsky.

La verdad es que vale la pena investigar un poco, porque hay muchísimos personajes interesantísimos. Ahora Villa Cimbrone es un hotel de lujo, y las habitaciones ocupan parte del antiguo convento medieval.

http://www.ravellotime.it/es/visitare_ravello/ravello.asp 

Tiendas y talleres de cerámica local















Después de pasear y recorrer los mejores enclaves de Ravello, de callejear por sus tiendas de cerámicas y artesanía, entramos a ver Il Duomo que está dedicado a San Pantaleone, patrón de la ciudad,  y su más famosa obra de arte, el Púlpito, labrado por Nicoló di Bartolomeo da Foggia en 1272.

Las columnas salomónicas, revestidas de mosaicos, descansan sobre leones esculpidos. Todo el conjunto es una maravilla!! Una de las visitas que os recomiendo.

A la hora de la comida descubrimos un sitio estupendo, un restaurante con una vistas espectaculares "Villa María" y productos de su propia huerta ecológica.






Os dejo un mapa para que os situéis en la zona


Mapa de la zona
Y nos despedimos de Ravello con una imagen que refleja un paisaje de ensueño. Volvería sin dudarlo una y mil veces, os lo recomiendo.                                                                             

Nos despedimos con una imagen inolvidable


En Ravello se dieron cita nombres memorables del cine como John Huston, Humphrey Bogart, Gina Lollobrigida, Marco Tulli, Jennifer Jones, Truman Capote, etc... en un memorable y accidentado rodaje de la película "La burla del diablo".

Humphrey Bogart y Gina Lollobrigida en un balcón de Ravello

http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/2006/01/31/ravello-sorbetti-leggende-nell-osteria-di.html 
https://www.theguardian.com/film/filmblog/2014/sep/24/beat-the-devil-bfi-john-huston-truman-capote-humphrey-bogart                              


miércoles, 11 de febrero de 2015

La Costa Amalfitana. Amalfi



Amalfi

Continuamos con el viaje por la carretera de la costa, seguimos disfrutando del paisaje y de la luminosidad que nos acompaña. De vez en cuando hay recodos en la misma carretera, con balcones para que el visitante pueda parar a contemplar la vista y descansar. Desde luego, os lo recomiendo pues es una maravilla!.

Hay mucha costumbre por esta zona, que en la carretera pongan puestos de frutas y verduras que las venden por piezas o por kilos, os recomiendo probarla, normalmente son de producción propia, recién cogida, y tienen un sabor buenísimo.

En la entrada de Amalfi viene una indicación de parking que se encuentra pasando el pequeño puerto. Vale la pena dejar el coche allí. A la salida hay una indicación para ir directamente a Amalfi sin salir a la carretera, por unos pasajes (que te protegen del sol en verano) y sales directamente al centro de la ciudad.
Cattedrale de Sant'Andrea en Amalfi
Todos los municipios que integran la costa fueron declarados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997.


"La franja costera de Amalfi es de una gran belleza natural. Ha estado intensamente poblada desde principios de la Edad Media. Incluye una serie de ciudades como Amalfi y Ravello, que albergan obras arquitectónicas y artísticas especialmente notables. Sus zonas rurales testimonian la capacidad de adaptación de sus habitantes que han sacado partido de la diversidad del terreno de cultivo, desde los viñedos y huertos en terrazas en las laderas bajas, a las tierras de pastoreo en las tierras altas."  UNESCO (1)


Mapa de situación. Amalfi le da nombre a toda la costa













La pequeña República Amalfitana, fue una de las repúblicas marítimas italianas que dominaron y rivalizaron por el control del Mediterráneo en la Edad Media, toma su nombre de la capital Amalfi, su imponente Catedral nos delata la importancia que la ciudad tuvo en la zona, geográficamente se encuentra en la boca de una profunda garganta al pie del Monte Cerreto en una orilla del Golfo de Salerno, el auge y la importancia del comercio y de los intercambios que se producían por todo el mediterráneo y el oriente, enriquecieron a la pequeña república de Amalfi.

El conjunto arquitectónico que forman la Catedral, el Campanario, el Claustro del Paraíso, la Cripta de San Andrés y la Piazza con sus magnificas escalinatas no dejan indiferente, son una maravilla. El conjunto vale la pena el viaje, es impresionante!!.

La entrada a la Catedral de San Andrés Apóstol, reconstruida en estilo barroco en el siglo XVIII de la antigua iglesia católica del siglo IX, la escalinata, su maravilloso Claustro (el Claustro del Paraíso) y la Cripta son dignas de un viaje a esta ciudad. La entrada es de pago, pero bien vale la visita! es muy recomendable, y si se puede, resulta interesante la visita guiada.
Piazza del Duomo 











El ambiente de la Piazza de Sant'Andrea en verano, nos invita a disfrutar del carácter mediterráneo, de la vida en la calle, de las terrazas, de la música y de la gastronomía. Así que no podíamos irnos sin probar sus platos. Nos decidimos en comer en la misma Piazza, bajo justo de las escalinatas de la Catedral, contemplando la belleza del entorno, en la Pizzeria Sant'Andrea, en una mesa en la terraza. La relación calidad-precio muy buena y los postres buenísimos!! Os dejo unas fotos para que os hagáis una idea !!!






















Pasear por su calles resulta muy muy agradable. Muchas transcurren por pasadizos estrechos, y así paseando por ellos, el paseo resulta fresco y a la sombra. Nos llamó la atención que en la Plaza Espíritu Santo, en un espacio público, la fuente, había un Belén montado con figurillas sumergidas en el agua y otras por una especie de roca. Resulta que tiene mucha tradición en la zona, influenciados quizás, por el estilo del belén napolitano.

Figuras de Belén en una fuente




















Hay muchos rincones escondidos que vale la pena descubrir tranquilamente... También observar los puestos callejeros, los bares, los mercados y las tiendas ...que muchas veces nos muestran las tradiciones  y las costumbres que tienen habitantes de la "costiera". 

Los limones están por todas partes, y por supuesto el famoso "limoncello", y el helado de limón está exquisito.. también puedes encontrarte los típicos tomates secos "Pomodori secchi", y por supuesto,  los Peperonchini colgando por todas partes (dicen que trae suerte)
"Pomodori secchi" una delicia
Dejamos atrás Amalfi después de recorrerlo, disfrutarlo y descubrirlo. Realmente nos pareció que es uno de los pueblos más bonitos de la "Costiera", tiene mucho encanto y nos resultó mucho más tranquilo que Positano. 

Con una visión del puerto desde la carretera nos despedimos y ponemos rumbo a Ravello donde elegimos el hotel.
Vista desde la carretera del puerto y Amalfi
"La mareggiata" una foto antigua de una tormenta en Amalfi
Datos útiles:
http://www.amalfitouristoffice.it/
http://www.amalfitouristoffice.it/it/dove_siamo.htm
https://www.comune.amalfi.sa.it/turismo/
Recorrido de la costa en Ferry: 12 euros (cada tramo)
Recorrido en bus : billete para usar todo el día 6 euros

lunes, 2 de febrero de 2015

La Costa Amalfitana. Positano


Positano.

Recorrer la carretera, de unos 48 vertiginosos kilómetros, que tiene una de las costas más bellas del Mediterráneo, puede hacernos dudar si hacerlo conduciendo nuestro coche alquilado o en el autobús que recorre la costiera, sobre todo en verano, por la estrechez de las carreteras, por los acantilados y por el tráfico, otra opción es acceder a ella en alguno de los numerosos barcos que diariamente la recorren, pero atreverse a recorrerla a nosotros nos apetecía mucho, influenciados quizás por tantas y tantas lecturas, consejos y comentarios, como la del Premio Nobel de Literatura André Gide, que después de recorrerla en coche, escribió en El Inmoralista : "No hay nada más bello en esta tierra".

La costa amalfitana, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en los años noventa, se extiende entre los pueblos de Positano hasta Vietri sul Mare, una consecución de pueblos encaramados en la montaña mirando al mar, protegidos en pequeñas bahías, en los recodos, como Positano, que nos parece desde lejos, un gran anfiteatro dejándose caer hacía el puerto.


Vista de la carretera que recorre la costa
Al fondo el archipiélago de Li Galli
  Las Islas de Li Galli o Le Sirenuse está formado por tres islas principales, Gallo Lungo, Gallo dei Briganti y La Rotonda que es casí circular, hay una pequeña isla en cuarto lugar, más cerca de la orilla, Isca
Una de las panorámicas que aparecen desde un rincón de la carretera

Para recorrer las carreteras de la costa amalfitana os aconsejo que lo toméis con calma, con un poco de tiempo y tranquilidad, pues, en cada rincón, en cada curva, cada acantilado, se esconde una imagen distinta, aunque pueda parecer una consecución de curvas, acantilados, mar, islas, pinos y bosque mediterráneo, no siempre es así,  también esconde una mirada personal, curiosa y apasionada que nos invita a descubrir un paisaje y un pasado lleno de historia, de riquezas y luchas de poder, de incursiones de piratas, berberiscos, comerciantes e imperios que convirtieron a ésta costa de ensueño en un refugio privilegiado. 


Vista de Positano y de la Spiaggia Grande desde Viale Positea





Las buganvillas, las fachadas pintadas de colores pastel, las empinadas y estrechas calles, las escaleras y unas vistas inmejorables del mar y del horizonte son una característica que nos define a Positano.                                                                                                   

La Iglesia de Santa María Assunta
Al llegar, lo primero es buscar un sitio para aparcar, es imposible moverse en coche por la ciudad, una primera opción que nos planteamos fue la de aparcar antes de llegar a Positano, en la carretera, antes de entrar, (vimos muchos coches aparcados en el arcén), pero nuestro consejo es que la opción de dejarlo arriba no es muy buena, queda muy lejos para poder recorrer bien Positano, vale la pena entrar en el pueblo y luego aparcar en alguna de las calles (en todas se paga, bastante caro) o bien en algún Parking de los que hay más céntricos y a la sombra, también se paga muy cara la hora, (unos 3,50 euros). Toda la costa es cara, pero Positano seguramente es de los sitios más caros de toda la zona, tanto los hoteles como la restauración o el simple aparcamiento.



Para descubrir Positano hay que estar en forma ;) todo el pueblo es una "CUESTA" para cualquier rincón que quieras ver tienes que subir o bajar por callejones estrechos y serpenteantes, con muchas escaleras (Nos cruzamos con algún personal que servían mercancías a los restaurantes y se les veía acalorados y fatigados), será el precio de estar encaramado en un lugar privilegiado en un recodo de la costa, entre la montaña y el mar.

Desde cualquier terraza hay unas vistas privilegiadas, puedes tomarte un aperitivo, un café o comer y contemplar la belleza del paisaje o asomarte y admirar la cúpula mayólica de la Iglesia de Santa María Assunta, en la cual se conserva un icono bizantino la Madonna negra, o pasear por la Piazza Flavio Gioia al salir de la iglesia. O acercarse a la Spiaggia Grande, una de las pocas de la costa amalfitana que cuenta con arena en vez de piedras, aunque es arena negra. Lo bonito es pasear tranquilamente y contemplar desde la playa, la vista de Positano. A la derecha, mirando al mar, se encuentra La Marina, el pequeño puerto desde donde salen todas las excursiones en barco por la zona.   


En películas como "Bajo el sol de la Toscana" o en "Only you" podemos recrearnos recordando alguna de sus imágenes inolvidables paseando por algunos rincones de Positano, podemos asomarnos a las terrazas con el mismo glamour que vimos en Marisa Tomei o Diane Lane y enamorarnos perdidamente de nuestros Robert Downey jr. o Raoul Bova (jejeje) o simplemente dejarnos embriagar por el paisaje y la memoria.

También nos podemos imaginar a Patricia Highsmith sentada en alguna terraza, rodeada de las alegres y coloristas buganvilias enredadas por todas partes y tomando un cappuccino, escribiendo o corrigiendo algún capítulo de "El talento de Mr. Ripley", con la mirada perdida... o acercarnos al "Albergo Le Sirenuse" (donde transcurre Only You) e imaginarnos a John Steinbeck, Tennesse Williams o Rudolf Nureyev asiduos visitantes apoyados en alguna de la terrazas degustando un gintonic... a todo esto hay que echarle un poco de imaginación y si somos capaces de añadir todos estos iconos cinematográficos y literarios, seguro que revalorizará nuestra mirada a Positano.     
                                           
"Diane Lane y Raoul Bova en uno de los balcones de Positano en Bajo el sol de la Toscana".
                                                                                                                                                                 
Vale la pena ir bajando por cualquiera de las calles hacia el pequeño puerto, La Marina, que ejerce como el punto neurálgico de la ciudad, desde allí se pueden contemplar las dos Torres de Defensa del s. XVI que vigilaban los ataques sarracenos, por toda la costa podemos encontrar torres de vigía o defensivas bastante bien conservadas, algunas de ellas rehabilitadas como viviendas.

Con estas imágenes nos despedimos de Positano, pues nuestra idea era descubrirla por encima, más bien "reconocerla" después de tantas veces como la habíamos imaginado y en una mañana pudimos hacerlo. 

"Positano te marca. Es un lugar de ensueño que no parece real mientras se está allí, pero que se hace real en la nostalgia cuando te has ido". 
               Harper's Bazaar (1953) . John Steinbeck                                                                                                                                            
Torre Trasita  en primer término y al fondo la Torre Clavel, entre ellas dos está la Playa del Fornillo
Torre Clavel que delimita y protege la Playa de Fornillo
Vista de Positano desde La Marina