miércoles, 20 de agosto de 2014

Pompeya y Herculano


Pompeya


Las Viae Privatae ( pequeñas vías que accedían de unas propiedades a otras)

Viajar a Pompeya era desde niña uno de mis sueños, no sólo por la influencia del cine que me había hecho soñar desde la butaca de una sala con fantásticas imágenes, trasladándome como con una máquina del tiempo,  a las calles y a la vida cotidiana del mundo romano, el cine había conseguido mostrarnos, con mucha imaginación, las pasiones, las intrigas, el amor, la política, las clases sociales, el esclavismo, la corrupción, el circo y los gladiadores.. y también el entramado urbano de las ciudades de la antigüedad.

A través del cine muchos llegamos a apasionarnos por la Historia. Las películas de romanos llenaban las salas de cine y las tardes de sobremesa en la televisión. También me había fascinado por imaginar la fuerza de la naturaleza, pues la erupción del Vesubio había sido capaz de sepultar bajo el fuego, las cenizas y lava, un tipo de vida, un instante en el tiempo, en la Historia.

Entrar en Pompeya pensé que sería poder entrar en una ciudad romana hibernada en el tiempo, una oportunidad para  poder pasear e imaginar como sería la vida, no en una gran urbe imperial, sino en una colonia romana, una civitas social y políticamente igualitaria a Roma, parecida a muchas otras de su vasto imperio. Una ciudad que surgió a lomos de una colina de unos 30 metros sobre el nivel del mar y con una posición estratégicamente perfecta, entre el valle del río Sarno y el mar, lo que le permitía controlar el comercio de toda la región. 

Una vez convertida en colonia romana pasó a llamarse "Cornelia Veneria Pompeaanorum" la ciudad de Venus.

El trazado de las calzadas romanas nos muestran la vida cotidiana en las urbes 
Así que decidimos recorrer Pompeya y entrar temprano para poder disfrutar de nuestro pequeño encuentro con la Historia. Habíamos leído que las mejores horas para poder disfrutar de un paseo un poco más solitario y poder detenerte en los detalles, las villas, los frescos,... y así poder imaginar la vida cotidiana de sus habitantes, era en las primeras horas y en las últimas, las de tramonto (cuando comienza la puesta de sol).  Y efectivamente, tenían razón, aunque la suave llovizna y el cielo encapotado con que nos despertó el día, seguro que ayudo a que muchos desistieran de sus excursiones y nos encontramos con poca gente en la entrada.
Información sobre horarios y precios:
Hay varias entradas pero la que aconsejan como puerta principal es la Porta Marina que queda enfrente de la estación de trenes.

La Porta Marina "junto con la Puerta de Herculano, ésta, que da al Oeste y parece un bastión, es la más imponente de las siete puertas de Pompeya. Se llama de esta manera porque aquí nacía la ruta que conducía al mar."

El área arqueológica de Pompeya abarca alrededor de 66 hectáreas, de las cuales unas 45 fueron excavadas. Así que para poder conocer un poco Pompeya se necesita tiempo, por lo menos 4 ó 5 horas. Por esta razón decidimos alojarnos en un Hotel cercano a la entrada principal. El Hotel Santa Caterina en la vía Vittorio Emanuele , 4,  que se encuentra justo enfrente de otra de las puertas secundarias de entrada, y a unos 8 minutos de Porta Marina. Un hotel muy recomendable y una buena decisión dormir en Pompeya, porque a parte de que es un pueblo encantador y tranquilo, se come bien y es muy bonito para visitar.
Vista a lo lejos, del Foro
Realmente es impresionante caminar por Pompeya y recorrer la Vía dell'Abondanza (una de las arterias principales de la ciudad) para contemplar e imaginar como sería la vida en los comercios, las tabernas (termopolio) donde tenían lugar los encuentros comerciales, las conversaciones, la lavandería (fullonica), la oficina del Garum,  la Mensa Ponderaria (la oficina pública donde se controlaban las medidas de capacidad y peso), la Panadería,  el Thermopolivm Caupona (en Pompeya había un gran número de establecimientos donde se vendían bebidas y comidas calientes), el lupanar (prostíbulo), las Termas, el Mercado, etc.... y cada visitante puede imaginarla viva, llena de gente en sus comercios, bulliciosa, vibrante,  y  puede tener su lugar favorito en la ciudad (la imaginación es libre), pero lo que realmente te deja boquiabierto es que no está tan alejada en el tiempo con nosotros por su modernidad, su adoquinado (por ejemplo) de las calles es mejor que algunos de los pueblos nuestros, su distribución de las calles, sus edificios públicos, sus Termas (el baño era una práctica casi diaria), el Anfiteatro, el Foro, sus comercios, su publicidad, su canalización de agua, ... nos muestran una ciudad con una calidad de vida que nada tendría que envidiar a muchos de hoy en día.
La Palestra o Gimnasio  de la época de Augusto, tenía una piscina en el centro
El "Cuadripórtico de los Teatros" es una gran espacio con pórticos que se encontraba en todos los teatros helenísticos, pensado para poder pasear o guarecerse los espectadores durante los descansos.

"La Casa del Fauno"


"La Casa del Fauno" es una de las mansiones más espaciosa de Pompeya y se parece más a las domus de la aristocracia romana, que las viviendas de la burguesía del lugar. En el centro del "Impluvium" se yergue la estatua de bronce del Fauno (que le da nombre a la casa) del s.II a.C. y cuyo original se encuentra en el Museo de Nápoles.

"La Casa de Menandro" donde se aprecian escenas de la Guerra de Troya, y de frente el Peristilo

          "El Foro" era la plaza principal de la ciudad y por la misma no podían circular los carros. Estaba emplazado    en el punto en el que se cruzaban los ejes principales del poblado original. A su alrededor surgían los edificios religiosos, políticos y económicos más importantes.
BBC: Documental.                                                                                                                                   
La Vía dell'Abondanza
Una de las visitas casi imprescindibles por la belleza de sus frescos, sería acercarse a la Villa de los Misterios, que se encuentra un poco alejada de la urbe, en una cuesta, y de cara a la playa. Esta villa formaba parte de un centenar de villas romanas que por lo general eran explotaciones agrícolas y también, a la moda de la época, buscaban un "refugió" en las afueras reconstruyendo una atmósfera impregnada de cultura griega. La Villa es famosa por sus frescos representando las escenas de un rito de iniciación en los misterios dionisíacos, es decir, de la iniciación de la mujer en la vida de casada.
Frescos en la "Casa de los Misterios"


Imágenes de sátiros en la "Casa de los Misterios"
No nos cansábamos de leer en la guía (en la entrada te entregan una guía) y de buscar detalles, templos y villas, los edificios públicos eran impresionantes, los dos Teatros, el Templo de Isis, las Termas, los Gimnasios, el Anfiteatro, la Basílica, el Macellum (Mercado), el Foro,  los Graneros del Foro, la Necrópolis, etc.. la experiencia nos resultó más enriquecedora de lo que nos esperábamos, estábamos entusiasmados pero era imposible verlo todo en un día y nos decidimos a salir. Nos despedimos con una imagen de la Pompeya nueva que se puede ver desde la salida por la Puerta de Nola.

Vista de la Catedral de Pompeya desde el recinto arqueológico 

Estábamos exhaustos y hambrientos, aunque habíamos tomado algo en el bar del recinto, y decidimos ir a buscar un restaurante cerca del hotel para poder luego descansar. Justo enfrente del hotel, vía Roma, 20,  nos recomendaron el restaurante "Zi Caterina" que resultó un descubrimiento.
"Insalata di Polpo"

Spaguetti frutti di mare
Al sentarnos en la mesa nos fijamos que había un recorte de periódico en el tablón de anuncios. Mostraba la visita de Angela Merkel con su marido y su escolta a las excavaciones de Pompeya y luego habían ido a comer al restaurante "Zi Caterina"!! y la noticia era, aparte de la visita a Pompeya, que se había pagado su comida y la de su escolta!!! jajaja notición.;)   Nos pedimos una insalata di polipo como antipasti, spaghetti frutti di mare e quattro formaggi pizza... tutto bene y el precio nos pareció muy razonable.

Mapa de situación con las lineas de trenes.


Herculano


Vista panorámica de Herculano

Herculano, la que Dionísio de Halicarnaso atribuye su fundación a Heracles (Hércules), se presenta desde la entrada en toda su extensión,  está excavada a cielo abierto, en un foso y se puede apreciar su situación cerca del mar. Después de ver Pompeya, al llegar a Herculano seguro que os parece mucho más pequeña y sencilla, pero en realidad mantiene muchas de sus estructuras en mejor estado, más autenticas, y recorrer sus calles te aproxima, si cabe más, a la vida cotidiana de los ciudadanos de s.I a.C.
En sus excavaciones se han ido encontrando utensilios, maderas, papiros, muebles, vigas, balcones y soportales, y por su proximidad al mar la estructura de un barco y sus apeos, todo en un estado de conservación muy bueno.
https://www.youtube.com/watch?v=pgFuB4HzPHA




Pintura de Hércules, Minerva y Juno en el Olimpo
La Sede de los Sacerdotes Augustales estaba ubicado en el área del Foro, donde se desarrollaba la vida política, religiosa y comercial. Estaba consagrado al culto del emperador Augusto. Entrar como sacerdote augustal, para los libertos, significaba poder ascender en la escala social.


Una inscripción, que actualmente se encuentra en la pared, recuerda que el edificio fue consagrado a Augusto (27 a.C-14 d.C) en vida del emperador, y que lo mandaron construir los hermanos A. Lucius Proculus y ALucius Iulianus.














La Casa de Télefo



La Casa de Télefo es una de las villas más grandes de Herculano, se llama así por el bajorrelieve que representa el mito de Télefo (hijo de Hércules, el fundador mítico de la ciudad). La Villa estaba situada en una posición panorámica, mirando a la playa. El Atrio semeja un Peristilo con columnas de las que cuelgan discos o máscaras con temas dionisíacos que se empleaban para alejar los maleficios.

Bajorrelieve del Mito de Télefo
La Taberna














Interesante resultan los edificios públicos, el Thermopolium se conserva bastante bien, estos establecimientos era donde se vendían bebidas y comidas calientes. Los ciudadanos solían comer al mediodía fuera, en la hora del Prandium (almuerzo). El local normalmente daba a la calle y tenía un mostrador donde estaban empotrados los dolia (barriles) que contenían la mercancía y donde también muchas veces se disponían unos bancos donde se  podían sentar.






Lo que nos impresionó mucho fueron Los Fornicis, unos edificios abovedados (almacenes portuarios y para las embarcaciones),  que dan a la playa.
En los mismos se descubrieron cerca de trescientos esqueletos humanos, trágico testimonio de la erupción del volcán del 79 d.C. Los habitantes de Herculano que huyeron hacia la playa trataron de refugiarse en ellos.





La estatua de Apolo, una escultura de un busto sin brazos sobre un pilar, de la que manaba el agua que caía en una fuente circular ésta estaba situada en las Termas Suburbanas. Este complejo termal fue edificado, entre las murallas y el mar, a principios del s. I d.C. y es uno de los mejor conservados de la antigüedad.






Como despedida de Herculano os dejo un vídeo para que deis  un paseo tranquilo, sin agobios y acompañados de música podíais recrear una tarde en una ciudad romana.
Un paseo virtual por Herculano
Vía de Herculano

Referencias cinematográficas:
La película de Roberto Rossellini de 1953, Viaggio in Italia (Te querré siempre) con Ingrid Bergman y Georges Sanders, en una de las secuencias hacen una visita a las excavaciones de Pompeya.