viernes, 1 de agosto de 2014

El Golfo de Nápoles





NÁPOLES

 "Vedere Napoli e dopo morire"

Vista panorámica de Nápoles desde el mirador de la Cartuja de San Martino
Llegamos a Nápoles con la expectación que genera una expresión tan contundente "Ver Nápoles y después morir", después de esto cualquier cosa menos indiferencia es lo que esperábamos.

Nápoles en un día realmente es una locura, puedes tener una ligera y vaga impresión del pálpito de la ciudad, de sus calles, de sus gentes,.. y recoger una primera impresión de lo que significa Nápoles, puedes llegar a sentirla (aunque sea a momentos) si consigues despojarte de tópicos y prejuicios, y si consigues sobrevivir al caos.

Entrar en Nápoles conduciendo es una primera inmersión al caos, si consigues conectar y entender su código circulatorio, realmente consigues sentirte uno de ellos y te encuentras de repente bajando la ventanilla y gesticulando!!! Ma che cosa???..Furbo..Andiamo!!! Todo esto se consigue en unos minutos, no te da tiempo a más. Después de intentar sobrevivir al primer impacto que te provoca y conseguir bajar la tensión y reirte de ti mismo... es cuando Nápoles se muestra ante ti.
Quarteri Spagnoli
Callejear por el centro es contemplar y sentir el corazón de la ciudad,  el bullicio,  sus callejones estrechos y adoquinados, el pequeño comercio con sus puestos en las calles pregonando todo tipo de mercancías,  el artesano arreglando zapatos apoyado en la ventana,  o arreglando colchones y pequeños electrodomésticos, las pescaderías con cubos de pescado saltando todavía vivos,  la ropa tendida en los balcones, las mujeres en las puertas de sus casas sentadas hablando con los vecinos,  las tabernas llenas de hombres hablando y jugando a las cartas... las esquinas con basura, los edificios desconchados, las pintadas, ... y de repente una iglesia,  y de repente Maradona en un altar...

Fachadas napolitanas
Detalles

Nápoles se presenta como una ciudad vibrante, luminosa y llena de vida, también sucia, caótica,  olorosa, húmeda y decadente.  Una ciudad inmensa, situada entre el mar y la fuerza de un volcán,  con un pasado riquísimo y  apasionante que necesitas conocer un poco para entenderla, para amarla o para odiarla, pero sobre todo para que no te sea indiferente.

Una visión de las calles que llevan al Funicular
La Piazza Dante con su estatua en el centro
Después de aparcar el coche en la Via Toledo, la que  "Stendhal definió como la más poblada y alegre del universo", justo al lado del Museo Arqueológico Nacional, en una zona azul de monedas, nos recorrimos toda la Via Toledo hasta llegar a la Piazza Dante, donde el poeta preside el hemiciclo del Foro Carolino con sus 26 estatuas de virtudes reales, la plaza se preparaba para un festival de verano y entre los preparativos, los comercios de alrededor abiertos y llenos de gentes,  la calle rebosaba vitalidad.
El Reloj que preside la Estación de Montesanto

Callejeando llegamos al Funicular de Montesanto (1,30 euros ida y vuelta) que nos lleva al Castel Sant'Elmo, uno de los cuatro castillos que tiene Nápoles (Nuovo, Capuano, dell'Uovo y Sant'Elmo) Un Castillo medieval situado en la colina de Vomero, que le da nombre al barrio donde se encuentra, ahora alberga un museo, pero sólo por las vistas que se tiene de la bahía, vale la pena subir. A la izquierda se encuentra la Cartuja de San Martino que en su plaza se encuentra el Mirador de La Cartuja de San Martino desde donde disfrutamos contemplando la inmensa Nápoles, su bahía y al frente el Vesubio.
Vista panorámica de la Bahía de Nápoles con el Vesubio al fondo

Soportales en el centro
El Vesubio al fondo
El Museo Arqueológico Nacional de Nápoles bien merece un viaje ex profeso para verlo, es una verdadera joya. Ya vale en sí el edificio que lo alberga, un antiguo cuartel de caballería que en 1615 se remodeló y se convirtió en un palacio, luego fue sede de la Universidad de Nápoles antes de ser restaurada y transformada en la Biblioteca Nacional y Museo Real. Ahora alberga unas de las colecciones más importantes de la antigüedad greco-romana de incalculable valor y unas espectaculares esculturas de la "Colección Farnesio" que posiblemente en ningún otro lugar puedas contemplar tantas y tan maravillosas obras.

Contemplando el Heracles, de 3 metros de altura, que preside la primera sala y admirando sus detalles,  comprendes a los que dicen: "Tiene una fisonomía que habría hecho llorar al mismísimo Miguel Ángel" .
Hércules
Detalle de la perfección en las formas

Contemplar a Hércules con toda su grandiosidad es una maravilla, su armonía, su equilibrio en las formas, sus detalles, su sensualidad, su perfección, consigue que te quedes un buen rato a su lado y puedas apreciar cada detalle de la perfección en el arte.

Y el conjunto escultórico del Toro Farnesio también nos impresiona, consigue que el visitante lo pueda ver desde varios ángulos y lo pueda rodear,  preside la sala por la importancia que tiene, es la mayor escultura en bulto redondo de la antigüedad clásica.
El Toro Farnesio
La visita a la zona dedicada a Pompeya y Hercolano nos muestra primeramente en una maqueta la ciudad de Pompeya, para que nos hagamos una idea de la importancia del recinto arqueológico que podremos visitar, y luego en las diferentes salas están expuestos todos los hallazgos que han conseguido atesorar durante largos años de trabajo e investigación. La colección de mosaicos y frescos nos muestra la riqueza, el refinamiento, la cultura y la vida cotidiana de los habitantes antes de desaparecer bajo la erupción del Vesubio en el año 79 d.C.
Maqueta de la ciudad de Pompeya

Mosaicos con motivos marinos
La famosa Pizza


Nos despedimos del Museo pero nos adentramos en el fascinante mundo de la gastronomía napolitana. La pizza se inventó aquí y nosotros vamos a comprobar, antes de marcharnos, que son unos verdaderos maestros en el manejo de la masa y el horno!!!
Veramente buono!!







 "Dicen los napolitanos que sobre su golfo vaga una melodía eterna que narra el nacimiento de la ciudad. Nápoles surge, según la leyenda, del amor de Parténope -una bella muchacha griega- por Cimone y del particular paraíso que los amantes encontraron en el lido de Megaride. En sus jardines, afirma el cuento, recogieron las más bellas flores, y sobre la arena, un abrazo sin fin marcó el triunfo del amor. De ese abrazo brotó un canto, el canto napolitano, que besó colinas, playas y valles, y que, aseguran, aún flota por el golfo encantado."



Os dejo un vídeo de una deliciosa y sensual canción de Pink Martini "Una notte a Napoli" que aparece en la película "Mine Vaganti" de Ozpetek como una despedida, escuchando la canción y mirando el golfo de Napoli, ya siento  añoranza  de volver.

Mapa del Golfo de Nápoles

Películas que tienen Nápoles en su corazón:
"L'Oro di Napoli" (1954) de Vittorio de Sica que tiene a Sofia Loren como protagonista.
"Gomorra" (2008) de Matteo Garrone sobre una novela de R. Saviano
"Passione" (2010) de John Turturro